Las ventas de estos auriculares crecieron 3% en 2025 en EE. UU. y un 20% en las primeras seis semanas de 2026, impulsadas por la generación Z y ventajas técnicas frente al Bluetooth.
Cifras que marcan el regreso del cable
Según datos de Circana, los auriculares con cable rompieron cinco años consecutivos de caídas al registrar un crecimiento del 3% en ventas durante 2025 en Estados Unidos, con una aceleración del 10% en la segunda mitad del año. En las primeras seis semanas de 2026, los ingresos subieron un 20%, alcanzando niveles similares a los de 2016.
Detrás de ese repunte confluyen dos fuerzas: el gusto estético de la generación Z por la cultura visual de finales de los noventa y razones técnicas concretas que los modelos inalámbricos aún no resuelven por completo.
El sonido sin compresión, ventaja clave del cable
La razón más citada para volver al cable es la calidad de audio. Cuando la señal viaja por Bluetooth, pasa por un códec que comprime los datos; el cable elimina esa etapa intermedia y permite sostener una señal de alta calidad de forma más consistente.
El propio material de Apple señala que las conexiones Bluetooth no permiten reproducir audio sin pérdida en condiciones habituales, y que para acceder a ese tipo de audio en dispositivos compatibles es necesario recurrir a una conexión por cable adecuada. Esto no significa que cualquier auricular con cable supere a cualquier modelo inalámbrico: la calidad del transductor, el diseño, la fuente de sonido y el archivo siguen siendo determinantes.
Latencia: el factor decisivo para gamers y creadores
Más allá del sonido, la latencia —el tiempo entre una acción y su respuesta sonora— representa otro argumento a favor del cable. En videojuegos, el disparo debe escucharse en el mismo instante en que aparece en pantalla; cualquier desfase rompe la inmersión.
Algo similar ocurre con quienes graban o editan audio y necesitan monitorizar la señal en tiempo real, ya que una demora puede derivar en errores de sincronización. El cable transmite la señal de forma directa, reduce ese margen de retraso y ofrece una respuesta más inmediata, algo especialmente valorado por gamers y creadores de contenido.
Sin batería, sin esperas y más baratos
Otro factor que impulsa el regreso es la ausencia de batería. Los auriculares con cable no requieren carga, ni en el dispositivo ni en un estuche, y se emparejan de forma instantánea al conectarlos, sin procesos de vinculación.
Asimismo, el precio juega un papel importante: los modelos con cable suelen ser más baratos que sus equivalentes inalámbricos, en especial en el segmento de entrada, donde los inalámbricos incorporan baterías, estuches de carga, sistemas de cancelación de ruido y micrófonos que elevan el costo final.
El obstáculo del conector jack
Quienes decidan volver al cable deben considerar un detalle práctico: muchos teléfonos actuales ya no incluyen el conector jack de 3,5 milímetros. En esos casos será necesario sumar un adaptador USB-C a jack o directamente optar por auriculares con conexión USB-C.




