La cantante publicó el 1 de noviembre en Instagram que Jamie Lynn Spears y Kevin Federline la humillaron y actuaron a sus espaldas durante años.
Prohibiciones y tratos degradantes, según la artista
Britney Spears, de 44 años, detalló en su publicación dos episodios concretos de trato degradante. Señaló que su hermana Jamie Lynn nunca le permitió cargar a su sobrina Ivy durante visitas de dos semanas al estado de Luisiana en plena pandemia de COVID-19.
Respecto a su exesposo Kevin Federline, de 48 años, la cantante indicó que este no le permitía usar el baño de su casa cuando llegaba a recoger a sus hijos. «Ellos me hicieron sentir como una esclava y tienen todas sus cosas secretas que hicieron a mis espaldas, y todo lo que yo hice fue trabajar para mi papá», escribió en la misma publicación.
Spears acompañó el mensaje con una fotografía de la actriz Dakota Fanning haciendo un gesto obsceno, tomada de la película Uptown Girls de 2003, y cerró con una declaración tajante: «Voy a encontrar una nueva familia».
El historial financiero de Federline
Spears y Federline estuvieron casados entre 2004 y 2007 y tienen dos hijos en común: Sean Preston, de 21 años, y Jayden James, de 20. Tras la separación, la cantante pagó a su exmarido USD 40,000 mensuales mientras él criaba a los hijos en Hawái; el monto bajó a USD 20,000 cuando Sean Preston cumplió 18 años en 2023.
El exbailarín enfrenta además una deuda de al menos USD 117,704 con City National Bank, correspondiente a una tarjeta de crédito, una línea de crédito y una línea de descubierto. El acuerdo con ese banco fue firmado a finales de noviembre de 2024, período que coincide con el último pago de manutención que Spears le realizó.
En febrero de este año, Bank of America también demandó a Federline por una deuda de USD 12,186.64, aunque el caso fue desestimado cuatro meses después.
Una rivalidad que viene desde la tutela
El distanciamiento entre las hermanas tiene raíces en la tutela legal que controló la vida de Britney entre 2008 y 2021, establecida por su padre Jamie Spears. La artista ha señalado en múltiples ocasiones que sintió que su familia no hizo lo suficiente para ayudarla a salir de ese régimen.
En su libro de memorias de 2023, The Woman in Me, Britney calificó a su hermana de «total bitch» y la acusó de no haber tomado partido a su favor durante los años de la tutela. El vínculo se deterioró aún más cuando Jamie Lynn publicó en 2022 su libro Things I Should Have Said y describió en entrevistas el comportamiento de Britney como «errático» y «paranoico».
En respuesta, Britney llamó a su hermana «pequeña malcriada egoísta» en redes sociales y le envió una carta de cese y desistimiento a través de su equipo legal. Cuando Federline publicó su propio libro de memorias, You Thought You Knew, el año pasado, Spears lo calificó de «sumamente hiriente y agotador».
En septiembre de 2025, fuentes cercanas a la familia aseguraban que las hermanas estaban «llevándola mejor» y que tenían planes de reunirse en persona en Los Ángeles.




