4 pasos para alcanzar la independencia financiera y retirarte joven

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¿Te gustaría retirarte siendo aún joven?

Imagina una vida en la que el trabajo sea opcional porque tuvieras el dinero suficiente como para solventar los gastos de tu vida cotidiana. Salir de esta carrera por el dinero te permite tomar el control sobre tu tiempo. El tiempo gastado es tiempo que nunca vas a recuperar, así que, ¿por qué usarlo trabajando para alguien más cuando podrías estarlo invirtiendo en hacer cosas que te gustan?

Ahora, para poder jubilarte joven no necesitas ganar la lotería o recibir una gran herencia, ni tampoco se trata de un esquema en el que te puedas hacer millonario de la noche a la mañana. Esto es algo que mucha gente ha logrado porque, siendo honestos, son matemáticas muy simples: Lo que ganas menos lo que gastas es equivalente a la brecha entre tú y tu independencia financiera.

 

Tu objetivo debería ser optimizar esa brecha. Aquí te dejamos cuatro pasos comprobados que deberías dar si quieres vivir bajo tus propios términos.

1. Controla tus gastos

Esto es algo que probablemente escuchas muy seguido y que pareciera una solución obvia… y eso es justo lo que es. Piénsalo: entre menos gastes, más dinero puedes invertir o ahorrar. Además te irás acostumbrando a un estilo de vida más accesible que será fácil de mantener cuando dejes de trabajar.

Hay muchas formas de gastar menos:

Recorta gastos innecesarios. ¿Tienes suscripciones recurrentes como el cable, una membresía del gimnasio, o de alguna tienda que rara vez usas? ¿Necesitas tener todas esas cosas? Si no, córtalas de tu vida.
Gasta menos en tu vivienda. Tal vez puedas economizar la situación en la que vives, o puede que no necesites ese departamento tan moderno en una colonia elegante. Intenta reducir tus gastos de vivienda o busca roomies. Te sorprenderá lo mucho que puedes ahorrar mensualmente con estos cambios.
Ten un presupuesto para tus comidas. Si no tienes cuidado, salir a comer puede aumentar tus gastos rápidamente. Incluso preparar tus propias comidas puede salirse de control si no tienes un registro de lo que estás gastando.


Viaja gratis. No es ningún secreto que los viajes pueden ser costosos, pero no tienen que serlo. Saca una tarjeta de crédito para viajes (sólo si eres bueno con las tarjetas de crédito) y haz todas tus compras con esa tarjeta para que puedas acumular puntos con los que luego puedas pagar tus vuelos y hoteles, y estarás viajando prácticamente gratis. (Tip adicional: viaja en temporada baja, no durante el verano ni Navidad, y así ahorrarás aún más).


2. Ahorra de manera inteligente


Después de recortar tus gastos, tendrás más dinero disponible. Ponlo en una cuenta de inversiones de alto rendimiento para que con eso puedas pagar tus gastos más adelante, liberándote de la carga de trabajar de 9 a 6.

Así es como funciona: Si ahorras uno por ciento de tus ganancias, te tomará 99 años haber ahorrado lo suficiente para pagar un año de gastos. Sin embargo, si ahorras 10 por ciento de tus ganancias te tomará sólo 9 años, y si ahorras 50 por ciento, ¡te tomará un año! Así que ahorra lo más que puedas para llegar a un punto en el que el trabajo sea opcional.


Cuando no gastas tu dinero, tienes más dinero. En lugar de comprar cosas materiales, estás comprando tiempo. Cuando no estás trabajando, tienes más tiempo para pasar con tu familia y amigos, y para hacer lo que te gusta.

 

3. Rodéate de gente que piense similar a ti


Uno se convierte en las personas con las que más tiempo pasa.

Si a tus amigos les gusta salir, gastar dinero y comprar cosas que no pueden pagar, lo más probable es que termines enredado en el mismo estilo de vida. Es el miedo a perderte cosas, ¿cierto?

Elige sabiamente y entonces tus amistades te van a ayudar, no a destruir. Pasar tiempo con gente que comparte tus mismos valores y que tiene objetivos de vida similares te ayudará a anclarte y a mantenerte en el camino hacia la independencia financiera.

 

4. Ten una fuente de ingreso alternativa


Gastar menos y ahorrar más es bueno, pero ganar aún más dinero es mejor. Puedes pedir un aumento en tu trabajo, pero ¿por qué no agregar una fuente de ingreso extra?

Revisa tus talentos e intereses. ¿Hay algo que tú puedes hacer que los demás no?

Si sí, encuentra una forma de monetizarlo para que puedas ganar dinero extra.

No tiene que ser nada extremo, digo, si sabes hacer malabares mientras vuelas en parapente, ¡bien por ti! Pero puede ser algo tan simple como enseñar a otros un segundo idioma, ayudar a la gente a reparar sus computadoras o empezar tu propio podcast. Tampoco tienes que ser un experto.

Si crees que tu inexperiencia puede arruinarte el camino, cambia el enfoque de tus debilidades y véndelas como fortalezas. Por ejemplo, puedes decir “No soy un experto, pero justo por eso puedo entender lo que ustedes están viviendo”.

Lo mejor que puedes hacer por ti mismo es empezar. Empieza a ahorrar, a gastar menos, a pasar tiempo con la gente correcta y a tener una fuente de ingreso extra. No tienes que tenerlo todo resuelto, el punto es que empieces.

Entre más pronto lo hagas, más adelantado estarás en cinco años, y estarás mucho más cerca de tu objetivo de independencia financiera y estarás mucho más cerca de la vida de tus sueños.

 

Con información de:entrepreneur


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